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Turismo enológico – Visitas:
La finalidad del mantenimiento del paisaje agrario con sus elementos emblemáticos
no puede ser el de mostrar a los visitantes una simple decoración.
Es por esto que el patrimonio del que somos herederos se dota de una nueva
dimensión económica, social y cultural que lo convierte
en un medio vivo.
Las rutas del vino nacen con la idea de satisfacer las exigencias de ese
turista nuevo y atento, deseoso de conocer al detalle el mundo del vino
y todo aquello que le rodea: el viñedo, la bodega, los procesos
de elaboración, la arquitectura rural, etc.
En el Lagar del Romerillo se concentran el
gozoso recuerdo de las labores artesanas de los vinos tradicionales de
Málaga y las modernas estructuras que elevan estos caldos a la
categoría de excepcionales. Todo ello en el recogimiento que proporciona
la casa – lagar (principios del s. XIX) y que invita al visitante
a rememorar antiguas tradiciones acompañado de una copa de Málaga.
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